Sensor Multiaire

Monitoreo personalizado de la calidad del aire

Las instalaciones modernas dependen de un monitoreo preciso de la calidad del aire para proteger a las personas, los procesos y el cumplimiento normativo. Sin embargo, sin una medición continua, los gases peligrosos o las malas condiciones del aire pueden pasar desapercibidos hasta convertirse en un riesgo grave. Por eso, Inamata desarrolló el Sensor Multi-Air, un dispositivo compacto y conectado a la red, diseñado para medir continuamente partículas y gases en el aire en tiempo real. Cuando se superan los umbrales, alerta inmediatamente a los usuarios y puede notificar al personal responsable.

El sensor Multi-Air es fácil de instalar y altamente configurable. Admite hasta tres sensores de alta precisión calibrados de fábrica y hasta cuatro sensores MEMS adicionales, lo que le permite monitorear una amplia gama de gases y partículas. El dispositivo base funciona con 110–240 V CA e incluye Wi-Fi y Bluetooth, con conectividad LTE opcional y una pantalla integrada para lecturas locales.

Configurador de sensores multiaire

Fuentes de contaminación del aire

Los contaminantes atmosféricos que afectan a la población en general provienen principalmente de fuentes cotidianas y generalizadas. Los gases de escape de los vehículos liberan óxidos de nitrógeno, partículas y monóxido de carbono, especialmente en las zonas urbanas. La generación de energía, la calefacción residencial, la agricultura y la quema de residuos también emiten dióxido de azufre, sustancias químicas formadoras de ozono y partículas finas. Estas fuentes combinadas crean una contaminación del aire de fondo a la que las personas están expuestas durante sus actividades diarias en el hogar, al aire libre y mientras viajan.

En las instalaciones industriales, los trabajadores están expuestos a contaminantes más concentrados directamente relacionados con procesos específicos, como vapores químicos, disolventes, humos metálicos y polvos procedentes de la fabricación, la soldadura, el refinado o la manipulación de materiales. Estas exposiciones también pueden afectar la productividad laboral: un estudio reciente de la OCDE reveló que los niveles más altos de partículas finas (PM2.5) se asocian causalmente con reducciones mensurables de la productividad a nivel de empresa, con un aumento de 1 µg/m³ vinculado a una disminución de aproximadamente el 0,55 % en la producción por trabajador, lo que sugiere que una peor calidad del aire perjudica tanto el rendimiento como la salud.

Monitorear las condiciones de la calidad del aire
Monitorear las condiciones de la calidad del aire

Utilice los paneles de control de Inamata para mantener una visión general clara de la calidad del aire en sus instalaciones y ubicaciones. Realice un seguimiento de las concentraciones de gases y los niveles de partículas a lo largo del tiempo, compare las lecturas actuales con los datos históricos e identifique patrones irregulares de forma temprana. Cuando surjan posibles peligros, tome medidas correctivas antes de que las condiciones se vuelvan inseguras.

Dar seguimiento a las medidas de mitigación para confirmar que la calidad del aire haya regresado a niveles aceptables. Los datos históricos ayudan a verificar que las acciones correctivas sigan siendo eficaces y que los riesgos de exposición recurrente se detecten a tiempo.

Para fines regulatorios y de seguridad laboral, genere informes mensuales o anuales para documentar el cumplimiento. Estos registros también pueden respaldar auditorías o investigaciones de incidentes, proporcionando evidencia clara del cumplimiento de los requisitos de seguridad ambiental y laboral.